Los Especiales de... El Turismo y La Hospitalidad.
Producción Televisiva Realizada en San Francisco en Diciembre de 2004.
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SAN FRANCISCO
LA CIUDAD DE LOS MIL ROSTROS
Colaboración Elaborada por Carlos Horacio Bruzera para
Los Especiales de... El Turismo y La Hospitalidad

Cuentan los anales en páginas doradas por el tiempo, que allá por 1776 llegaron a la Bahía de San Francisco monjes franciscanos al mando de Junípero Serra para fundar un villorio al que bautizaron “Yerba Buena”. Al contemplar hoy la bella ciudad parece mentira que aquél haya sido su humilde origen.
San Francisco está situada al norte de una península que los primeros navegantes supusieron era una isla, razón por la cual, haciendo referencia a una ínsula maravillosa de un libro español de caballería del Siglo XVI, bautizaron como California.
San Francisco está ublicada sobre la misma bahía custodiada por los Coast Range –la Cordillera de la Costa-, sistema en el que se destacan los Montes “Twin Peaks” y “Davidson” de casi 300 metros de altura. Más allá da comienzo el Central Valley con sus ríos Sacramento y San Joaquín, y todos los atributos de un vergel.

San Francisco.
Golden Gate Bridge.
San Francisco. Los Puentes.
Golden Gate Bridge. Oakland Bay Bridge.

San Francisco, construida a lo largo de la península, se une al Pacífico a través de un canal de 1.500 metros de ancho y una profundidad de 120 metros al que bautizaron como la “Puerta de Oro – Golden Gate -. La bahía, que tiene aproximadamente 80 km. por 20, da albergue a otras ciudades como Oakland, Berkeley y Richmond, constituyendo lo que suele llamarse el Área Metropolitana de San Francisco-Oakland.

El “San Francisco-Oakland Bay Bridge” es un puente que une la ciudad con la orilla oriental. De 15 km. de extensión, posee dos niveles de circulación con seis carrilles en el piso superior y tres en el inferior, destinado al transporte de grandes cargas, más dos vías ferroviarias. El puente salva los 6.500 metros que separan San Francisco de los suburbios de Oakland.
El “Golden Gate Bridge” es el encargado de unir por sobre la Puerta de Oro, la Península de Marín con la ciudad. Fue construido entre 1933 y 1937
, y está ubicado a casi 73 metros sobre el nivel del agua y es dueño de una extensión de 1.280 metros. Es uno de los cuatro mayores puentes colgantes del mundo. El puente es un referente obligado de San Francisco, gracias a sus líneas elegantes, permanentemente reflejado en la bahía que supera.

San Francisco. La Ciudad.

San Francisco está edificada en forma de anfiteatro gracias a la presencia de los montes costeros. Los barrios así, descienden de las laderas hasta la misma bahía . La ciudad es una delicia para los ojos, ya que al extenderse, ha escalado casi medio centenar de escarpadas colinas con un manto de colores y formas. Una de las colinas es la de “Nob Hill” que con sus residencias de líneas eclécticas adornan la bahía de la prístina “Yerba Buena”.
Por momentos, el visitante se tienta con el paisaje en escalada; es el instante en el que San Francisco se torna extenuante. Sorpresivamente, entonces, como un auxilio de noble gesto californiano, hacen su aparición los tranvías, los “Cable Car”, que trepan como cabras monteses los desniveles abruptos y pintorescos.
San Francisco tiene mil rostros. En ella es dable contemplar largas hileras de viviendas victorianas con sus techos de pizarra a dos aguas, galerías encolumnadas, desvanes románticos y jardines anfitriones.
Y más allá, los rascacielos compitiendo en esbeltez y originalidad, por momentos aguzados, por otros, con aire de torres y aún, de extensas fachadas tan diáfanas como los cielos matinales de la Puerta de Oro .
La incontenible avalancha inmigratoria originada a partir del 24 de enero de 1848, cuando Johans August Sutter dio el grito de ¡Oro!, dando inicio al “The Golden Rush”, ha hecho que San Francisco sea una de las ciudades estadounidenses más cosmopolitas.
De allí a hoy, podemos encontrar en la ciudad, el “China Town”, la colectividad más numerosa. El Barrio Chino constituye una ciudad en la ciudad. Tan es así, que ha logrado gobernarse a sí mismo. Su alcalde es elegido por los ciudadanos chinos, los que, asimismo, editan sus propios diarios y hasta disponen de una central telefónica. Pese a la edificación del nuevo mundo, el idioma con el cual los oídos se sensibilizan, es el mandarín , lo que crea un ambiente ambiguo y fascinante.
El “Japan Town” está situado al este de la calle Fillmose y la “Little Italy” en North Beach; la de habla castellana en el distrito de Mission y la negra se concentra en Oakland y Richmond . Todas ellas le otorgan a San Francisco un aire enigmático de dama casi ciudadana del mundo. Por las noches, San Francisco se convierte en una fiesta de diversión, de arte culinario y buen gusto. Las luminarias desbordantes en este momento, gracias a la proximidad de la Navidad, parecen guiñar y guiñar sus pupilas coloridas, dedicadas a embrujar con su espíritu de paz y esperanza.

San Francisco. El Terremoto de 1906.

El 16 de abril de 1906, a las 5 y media de la madrugada, la ciudad quedó prácticamente derruída, sacudida por un terrible terremoto, seguido de un pavoroso incendio causado por la rotura de los caños de gas. Se derrumbaron 28.000 casas y 250.000 personas quedaron a la intemperie. La catástrofe dio origen a la llamada “Gran Falla de San Andrés”, que hoy se extiende a lo largo de las costas del Pacífico. Pero San Francisco retornó de las cenizas, posiblemente, más bella que nunca. “Frisco”, como la llaman los californianos es, en la actualidad punto de partida hacia el sospechado Oriente y puerto de llegada a una naturaleza que hizo posible el milagro de convivir con una sorprendente y cambiante ciudad, dueña de una geografía impactante.
La ciudad tiene 13 parques con una extensión de 1.300 hectáreas, sobresaliendo de entre ellos, el “Golden Gate Park”, de 400 hectáreas, lo que permite que la naturaleza realmente se adentre en la gran urbe californiana.
El clima de San Francisco es benigno , la temperatura medida del mes de julio se sitúa en 15° y la anual, en 10°. La Sierra Nevada actúa, entonces, como una gigantesca barrera que detiene los vientos húmedos del Pacífico otorgando al Central Valley los encantos de un paisaje florido.
Coronando la bahía, adosado a los muelles de yates a escasos metros de una pacífica colonia de lobos marinos que retozan bajo el tibio sol, se desgrana PIER 39, una zona poblada de diversiones y atractivos restaurantes empeñados todos en cautivar al visitante con sus ofertas de alegría y buena mesa.

San Francisco. Barrio Hippie.

Entre finales del decenio de 1960 y los inicios del de 1970, San Francisco se convirtió casi sin imaginarlo, en la urbe adoptada por los hippies como centro de reunión. Aún hoy, es posible advertir los cromáticos “ graffittis ” y las vestimentas exóticas de los cultores de esta corriente cultural.

San Francisco. Isla de Alcatraz.

La Bahía de San Francisco alberga tres islas: la del Ángel de la Guardia, Treasur y la más famosa, la de Alcatraz . Ésta es una isla rocosa que entre 1861 y 1963 fue un renombrado penal. Su situación en medio de la bahía la tornaba invulnerable y lo más importante, convertía a la soñada fuga en una quimera. Hoy la isla es un centro turístico abierto al público ansioso de evocar entre sus muros, las historias que el viento de la bahía arremolinó más allá de la península. Allí, por momentos encandilada con el sol cayendo a pleno, Alcatraz incita a la imaginación.

El poeta estadounidense Allen Ginsberg, seguramente, experimentó esa vaga sensación arcana:
“Prisiones y visiones presentadas
con extrañas descripciones
correspondiendo exactamente a aquellas
de Alcatraz evanescente”.


La gran Bahía, indiferente, como un espejo, refleja la ciudad como un rito.
San Francisco. Sonoma County.

Dejando atrás Oakland y Richmond y bordeando la pequeña bahía de San Pablo, “El Turismo y la Hospitalidad” va en busca de Sonoma. Al fin, recostada en las estribaciones de las montañas de Sonoma , alcanzamos a descubrir a uno de los centros vitivinícolas más importantes de California.
El clima mediterráneo hizo posible que esta zona y la vecina de Napa Valley , se convirtieran en productores del ya acreditado vino californiano. Las bodegas se suceden en la región, pioneras en el uso de los toneles de fermentación en acero inoxidable. La producción de vinos finos incluye cepas de largo abolengo en los paladares de los conocedores del mundo.

San Francisco. Shoppings.

San Francisco es una eclosión de shoppings y de tiendas afamadas como Macy's. Quizás por la proximidad de las fiestas, ésta acapara con evocaciones que el cine se encargó de divulgar, una atmósfera festiva poblada de villancicos, de árboles de Navidad y de elegante moda, en donde las dulzuras y los juguetes no se resignan a perder su protagonismo. San Francisco irradia un sentimiento de paz e ilusiones que no cesan en contagiar su espíritu sereno.

San Francisco. Final y Despedida.

Las alforjas llenas de imágenes, sonidos y de ese algo intransferible que sólo se traduce con los ojos, “El Turismo y la Hospitalidad” se aleja para contar. Y mientras la vida continua entreviendo paraísos, deja prendida en el Golden Gate o en alguna calle trepadora, nuestro homenaje:

San Francisco se mira en su espejo
de plata, trigado en dorado,
brillando, brillando a lo lejos.
Cuántos áureos sueños acuñados

al conjuro de promesas largas.
En la Puerta de Oro escudriñando,
subiendo las calles de sargas,
corriendo entre los montes, escalando.
¡San Francisco de los sueños...soñando!.

El lánguido atardecer en San Francisco da la impresión de que ha adormecido a la ciudad. El sol se hunde en un mar púrpura convirtiendo en fuego el horizonte.
Es el momento elegido por quienes aman, para las despedidas.
A media voz:...Adiós San Francisco.

CARLOS HORACIO BRUZERA
 
 
Carlos Horacio Bruzera
Nota Escrita Especialmente para el
PRIMER PORTAL ARGENTINO DE TURISMO MUNDIAL.
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