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a Revolución Francesa significó el final de la República
de las Siete Provincias de los Países Bajos. En 1795, la República
fue ocupada por las huestes francesas, convirtiéndola en un
Estado vasallo: la República de Batavia. En 1806, Napoleón
nombró a su hermano Luis Napoleón monarca del Reino de los
Países Bajos y, cuatro años más tarde, los Países Bajos fueron
anexados en su totalidad a Francia. Bajo el reinado de Luis
Napoleón, Amsterdam fue declarada capital del Reino.
La Revolución Francesa significó el final de la República
de las Siete Provincias de los Países Bajos. En 1795, la República
fue ocupada por las huestes francesas, convirtiéndola en un
Estado vasallo: la República de Batavia. En 1806, Napoleón
nombró a su hermano Luis Napoleón monarca del Reino de los
Países Bajos y, cuatro años más tarde, los Países Bajos fueron
anexados en su totalidad a Francia. Bajo el reinado de Luis
Napoleón, Amsterdam fue declarada capital del Reino.
La lechera, de J. Vermeer.
En 1813, tras la caída del imperio y la nueva independencia
de Holanda, surgió una lucha entre monárquicos y
republicanos,
de la que salieron victoriosos los monárquicos. Guillermo
Federico, Príncipe de Orange Nassau e hijo del último
estatúder,
regresó de Inglaterra. El Gobierno volvió a trasladarse a
La Haya; no obstante, Amsterdam se mantuvo como la capital
oficial. Los Países Bajos también siguieron siendo un Estado
unitario, ya que no se volvió al sistema de las provincias
autónomas. Cuando los Países Bajos del Norte y del Sur se
unieron formando el Reino de los Países Bajos, Guillermo I
fue proclamado rey. Esto implicó el establecimiento de la
monarquía hereditaria.
En 1848, tras una drástica revisión de la
Constitución, los
ministros ya no debían responder ante el Monarca sino ante
los representantes del pueblo elegidos, el parlamento. Esta
nueva Constitución formó la base de la actual monarquía constitucional
con un sistema parlamentario. En 1830, los Países Bajos del
Sur se separaron y formaron el Estado de Bélgica. En 1839,
Guillermo I aceptó esta separación; el mismo año renunció
al trono. Le sucedió Guillermo II. Tras la muerte de su hijo
Guillermo III en 1890, finalizó la sucesión al trono en línea
masculina y desapareció el vínculo personal con Luxemburgo,
del que hasta aquel momento el rey holandés había sido Gran
Duque. Bajo la regencia de su madre, la reina Emma, llegó
al trono Guillermina (1880-1962). En 1898, al cumplir los
18 años, finalizó la regencia de Emma, y Guillermina asumió
las tareas monárquicas.
Durante la Primera Guerra Mundial (1914-1918), Holanda se
mantuvo neutral. Aunque Holanda también mantuvo una política
de absoluta neutralidad hasta la Segunda Guerra Mundial, en
mayo de 1940 las fuerzas alemanas invadieron el país, iniciándose
así una ocupación de cinco años. La reina Guillermina se refugió
en Inglaterra, desde donde continuó ejerciendo un papel importante
como símbolo de la resistencia contra el invasor. En 1948,
tras un reinado de cincuenta años, abdicó en su hija Juliana.
En 1980, Juliana fue sucedida en el trono por su hija mayor,
la actual reina Beatrix.
Hasta la Segunda Guerra
Mundial, Holanda había sido una gran
potencia colonial, pero, poco después de su finalización,
las colonias no tardaron en independizarse. Indonesia se independizó
totalmente de Holanda. En 1954, Surinám y las Antillas
Neerlandesas,
situadas en el Caribe, se convirtieron en socios equivalentes
al aceptar el Estatuto del Reino. En él se determinaba que
el Gobierno del Reino se encargaría de las relaciones exteriores
y de la defensa de los territorios en ultramar. El 25 de noviembre
de 1975, Surinám pasó a ser una república independiente. Desde
el 1 de enero de 1986, Aruba -que hasta esa fecha formaba
parte de las Antillas Neerlandesas junto con Curazao, Bonaire,
San Eustaquio, Saba y San Martín- adquirió el status aparte
dentro del Reino, por lo que junto con las Antillas Neerlandesas
y Holanda, Aruba se convertía en un socio equivalente.
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