En el siglo catorce, se desarrolla en el condado de Holanda
un centro permanente de gobierno; lo mismo ocurrió en otros
condados. La administración ya no debe transladarse por todo
el territorio siguiendo al conde. Además, el condado de Holanda
fue concedido a los condes de Hainaut, en la actual Bélgica,
que no siempre podían estar presentes. Por ello, se lleva
a cabo una reorganización del gobierno y de la administración
de justicia. El actual edificio del Parlamento holandés, llamado
Binnenhof, parecía la ubicación perfecta para la nueva sede
del gobierno. Estaba situada en el centro del alargado condado
y el pabellón de caza ofrecía buen cobijo a la cancillería
del conde. La administración se establece también en La Haya
y, de esta forma se ponen los fundamentos de La Haya como
ciudad sede del gobierno. En
el siglo siguiente, aparece en los Países Bajos, que en ese
tiempo comprendían el actual Benelux y una parte del norte
de Francia, una primera forma de representación del pueblo,
los "estratos" o Estados de cada provincia, en donde están
representados la nobleza, el clero y las ciudades. La Haya
no era miembro de los Estados de Holanda porque no gozaba
del privilegio comunal. Amsterdam sí lo tenía, pero todavía
no ocupaba el primer lugar entre las ciudades holandesas.
Ese lugar lo ocupaba tradicionalmente la ciudad con los privilegios
más antiguos, que era en Holanda la ciudad de Dordrecht. El
duque de Borgoña, que por aquel entonces era el señor de la
mayoría de las provincias holandesas, convocaba a los representantes
de todos los Estados para asuntos importantes, sobre todo
si necesitaba dinero. Esta asamblea recibió el nombre de Estados
Generales, nombre que hasta ahora sigue siendo la denominación
oficial del Parlamento holandés. Estos Estados Generales se
reúnen por primera vez en la ciudad de Brujas en 1464. En
ese tiempo, el duque rara vez permanecía en La Haya, por lo
que ocupaba su lugar un llamado estatúder, que en holandés
significa textualmente "sustituto". Cuando otros señores
posteriores,
como Maximiliano de Austria y Carlos V y su hijo, el Rey de
España Felipe II, adquieren un papel importante a nivel europeo
y, por lo tanto, casi no pueden estar presentes en los Países
Bajos, los estatúderes o "sustitutos" en sus provincias y
sobre todos ellos un gobernador para todas las provincias
juntas radicado en Bruselas, empiezan a ocupar un lugar cada
vez más importante en el gobierno. Este gobierno se sigue
ejerciendo desde La Haya, por lo menos para algunas
provincias.