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Plaza Lavalle
Compuesta
por tres manzanas que delimitan las calles Libertad, Talcahuano, la avenida Córdoba y
Lavalle, este céntrico paseo porteño, transitado por jueces y abogados, tiene una
tradicional pasaje flanqueado por quioscos dedicados a la compraventa y canje de libros
usados. Viejos jacarandás, ceibos, magnolías y gomeros son testigos de los cambios y
rediseños vividos por estas plazas que fueron escenario de la "revolución del
90". El monumental Palacio de Tribunales, la Escuela Julio Argentino Roca, el
Teatro Colón, el Teatro Nacional Cervantes y la sinagoga de Libertad
al 700, son algunos de sus edificios vecinos.
ABUELO.
"Mi abuelo vivía en la casa en la que nací yo:
Tucumán, entre Suipacha y Esmeralda. Eran todas casas bajas, la única casa de altos era
el almacén de la esquina. El era presidente del comité radical, era amigo personal de
Alem. Y en el año 90, cuando fue la revolución, todos los días, él salía de su casa,
iba caminando hasta Plaza Lavalle que se llamaba El Parque entonces, y
cumplía con su deber. Y a la hora de comer volvía a su casa, a las siete de la tarde y
todo el mundo lo sabía. Una revolución bastante tranquila habrá sido, no? El fue todos
los días, hasta que se rindió Alem. El iba y volvía a la hora de comer, y todo el mundo
decía "ah, claro, el comisario Acevedo que va a la revolución...". Eran
revoluciones sedentarias aquellas, tranquilas...".


Justicia
JUSTICIA. En 1983,
al requerírsele una opinión sobre las ciencias jurídicas, en una charla acerca de la
novela El Proceso, de Kafka, Borges derivó en una valoración de la actividad de
los jueces. Entonces manifestó su impresión de que se trataba de una cosa sumamente
difícil. Por esa época estaba planteado el juicio a las juntas militares de la última
dictadura, y la cúpula que había resignado el poder pretendía someterse sólo a la
justicia castrense, Borges lo consideró absurdo:: "Con ese criterio, los dentistas
podrán pretender ser juzgados por los dentistas, o los plomeros por los plomeros",
dijo. |