Buenos Aires tiene sus Domingos Criollos en la
tradicional Feria de la Artesanías y Tradiciones Populares
Argentinas, la Feria de Mataderos, "Un lugar
donde se mezcla en campo y la ciudad".
La Feria tiene ubicado sus puestos de venta a la sombra de añejos
tipas, rodeando el Monumento al Resero frente al Mercado
de Hacienda y ofrece una amplia gama de artesanías
tradicionales, indígenas y criollas, realizadas en plata,
madera, tejido, cerámica, etc.
El visitante podrá disfrutar de un Festival Folklórico
de Música y Danzas, admirar un sinfín de
destrezas gauchezcas donde no faltarán el juego de pato,
las carreras de sortija, demostraciones de rienda
y tusado, etc.
También se puede jugar al zapo, intervenir en cinchada,
probar suerte con el palo enjabonado o en las carreras
de embolsados.
Se realizan talleres gratuitos de danza folklórica,
tango, telar, guitarra, tallado en madera
y otras opciones donde aprender y entretenerse.

En la Recova, tentadores puestos de comidas
regionales ofrecen sus variedades entre las que son de rigor:
el locro, los tamales, las típicas empanadas,
alfajores, tortas fritas y matecocido.
Las características de la Feria cubren el interés
de un público de las más diversas edades. Los jóvenes,
los abuelos, y sus nietos dejan de ser meros espectadores para convertirse
en partícipes de la fiesta.
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ADMINISTRACION DE LOS MATADEROS 1900
Avenida Lisandro de la Torre y Avenida de los Corrales
En 1888, al anegarse los Corrales
del Sur, se decidió su traslado a campos ubicados a dos o
tres kilómetros al sur de Liniers. El 18 de abril de 1889,
se colocó la piedra fundamental de las construcciones, que
ocuparon inicialmente ocho de las veinte hectáreas. El establecimiento
fue inaugurado el 21 de marzo de 1900 por el Presidente Julio
A. Roca y el Intendente Rodolfo Bullrich. La antigua sede
de la Administración de los Mataderos es un edificio italianizante,
que conforma un conjunto exento de las construcciones vecinas.
Ubicada en la confluencia de dos avenidas, la construcción
de planta en "U" abraza una pequeña plazoleta, con
una calle adoquinada que la circunda. En la plazoleta se destaca
la escultura del Resero. El edificio constituye un hito para
el barrio: su torre central, con un reloj de origen inglés
y mirador, se destaca desde la distancia. En la fachada del
cuerpo principal, que enmarca el acceso a los mataderos, se
destacan los grandes pilares sobre los que descargan los arcos
de medio punto de las galerías. Dos alas laterales, de menor
altura, convergen en un espacio central con recovas. Los espacios
interiores están muy desvirtuados, debido a los cambiantes
usos que tuvo el edificio en el transcurso del tiempo. Actualmente
funciona aquí el "Museo Criollo de los Corrales".
Historia
del Barrio de Mataderos.
Fuente de esta Información:
www.fnartes.org.ar
www.monumentos.org.ar
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